En el 2016 desapareció en Francia una ciudadana japonesa que mantenía una relación con el chileno Nicolás Zepeda sindicado como principal sospechoso de la desaparición de la joven. Este enigma policial involucra a Japón, Francia y Chile, ya que hasta ahora no se han encontrado ni responsables ni se ha podido dar con el paradero de la joven.