El puertorriqueño no solo destacó por su gran talento y puesta en escena, también llamó la atención por sus elaborados atuendos.
Ricky Martin fue el primer artista en subirse al escenario del Festival de Viña. Como era de esperarse el monstruo quedó encantado con su presentación y logró llevarse una Gaviota de Plata y una de Oro.
El puertorriqueño en las seis veces que se ha presentado en el certamen viñamarino, ha sorprendido por su gran puesta en escenas, que incluye videos, gráficas y coreografías.
Lo que también llamó la atención de los espectadores fue la impecable apariencia del cantante, que incluyó siete cambios de vestuario, y muy diversos entre sí.
En su primera aparición sobre el escenario, Ricky apareció con un pantalón brillante y una camisa de cuero.

Sus siguientes looks los modificó quitándose la camisa de cuero y quedando con una sudadera negra brillante.

Y luego añadió un “tapado” del mismo estilo

En su cuarto outfit, siguió el mismo estilo pero en tonalidades de café claro, con una sudadera brillante y un pantalón más holgado.

Después de su look más “natural”, se cambió a un traje con pantalón negro, camisa blanca, humita y una chaqueta en tonos dorados.

En su sexto atuendo volvió a algo más sencillo, utilizando una camisa y un pantalón de color blanco.

Para finalizar regresó a un pantalón con brillos, con su torso descubierto y una parka sin mangas.
