La isla Tristán de Acuña, que cuenta con cerca de 200 habitantes, fue visitada por el crucero MV Hondius, el cual trasladaba a pasajeros contagiados con hantavirus. La situación mantiene en alerta a las autoridades de la zona, ya que su población no ha estado expuesta a ciertos virus, siendo vulnerables a nivel inmunológico. Ante esta emergencia, Reino Unido envió un avión con médicos que aterrizaron en paracaídas.