Nubes embudo, tornados y trombas marinas ¿Fenómenos nuevos en Chile? - Chilevisión
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Nubes embudo, tornados y trombas marinas ¿Fenómenos nuevos en Chile?

El meteorólogo de Chilevisión, Eduardo Sáez, analiza los más recientes eventos atmosféricos registrados sobre el centro-sur del país.

Martes 5 de mayo de 2020 | 22:33

Las recientes semanas han sido muy intensas en el ámbito meteorológico. Desde las tardes con altas temperaturas en el centro-norte hasta las nubes embudo y supuestas trombas o tornados registradas en el centro-sur del país.

En estos últimos casos queremos definir cuántas fueron. Vamos a enumerarlas.

Renaico (La Araucanía), sábado 25 de abril en la madrugada: Sólo relatos de testigos. Destruyó galpones, derribó árboles y provocó cortes de energía eléctrica. No hay registros.

San Nicolás (Ñuble), lunes 27 de abril por la tarde: Se formó una nube embudo, producto de una banda nubosa muy inestable. En esta ocasión no hubo daños. Esto se pudo apreciar gracias a los registros que las personas compartieron a través de las redes sociales.

Fresia (Los Lagos), lunes 27 de abril por la tarde: Sólo comentarios de testigos, no hubo registros ni consecuencias sobre la tierra.

Los Ángeles (Bío Bío), lunes 27 de abril por la tarde: Posible formación de nube embudo en el sector industrial de la ciudad. Afortunadamente no alcanzó un mayor desarrollo.

Chamiza, Puerto Montt (Los Lagos), domingo 3 de mayo por la tarde: Formación de nube embudo. No está claro si su origen fue sobre el agua (tromba) o la tierra (tornado), pero según los registros y testimonios tocó la superficie provocando daños materiales.

A este listado le sumamos la posibilidad que se hayan formado otras, quizá sólo como nubes embudo, pero que no se observaron o registraron.

¿Por qué de pronto aparecen tantas trombas, tornados o nubes embudos en el centro-sur de Chile? ¿Será efecto del calentamiento global?

Aquí voy a aclarar algunas cosas. En primer lugar, sí. Hay un efecto cambio climático en esto, pero está asociado más a la intensidad y a la cantidad de casos. No es el responsable de su presencia.

Hay antecedentes desde 1633, registros de la Armada de Chile y datos históricos entre otros, que muestran la ocurrencia de estos fenómenos desde Iquique hasta Punta Arenas, concentrándose principalmente entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos. El mayor número se ha observado entre Ñuble y Los Ríos, y además de la zona que rodea al lago Llanquihue.

Obviamente estos registros son por observación visual. Y quizá cuantos han ocurrido y simplemente no había nadie para verlos o sufrido sus consecuencias.

En segundo lugar, y para mí es el más relevante, es la aparición explosiva de los teléfonos móviles con cámaras. Desde que este fenómeno tecnológico sucedió, comenzaron a parecer muchos registros visuales de estas tormentas, que, sin lugar a duda, ayudó a informar documentadamente por las evidencias fotográficas o videos.

Debemos tener claro que hemos compartido con ellos por siglos, así como lo hemos hecho con los terremotos y tsunamis.

¿Pronosticarlos? Con la actual tecnología es imposible, pero cada día estamos aprendiendo más sobre ellos y hay muchos especialistas que están trabajando en ello. Aprovecho de contarles que un radar meteorológico tampoco los puede detectar. Así que terminemos con ese mito, porque el radar lo que hace es detectar la nubosidad que podría desarrollar un tornado o una tromba y, con eso, poner atención en la ruta de la nube, pero sólo llega hasta ahí.

¿Y qué podemos hacer? Aprender a convivir con ellos. Saber que, en algún momento, se va a desarrollar uno. Por lo tanto, debemos considerar su existencia a la hora de hacer una construcción, y tener un lugar seguro donde poder protegernos. Lo digo de otra forma, es imposible saber el cuándo y dónde, pero está claro que volverán a suceder.

Por Eduardo Sáez