Una de las víctimas es Amparo Noguera: Así operaba banda que estafó a cuatro personas en cerca de $900 millones

Los delincuentes llamaban desde la cárcel y se hacían pasar por ejecutivos bancarios. Luego el delito lo completaba otro antisocial que era un falso PDI.

Miércoles 7 de enero de 2026 | 12:01

Una banda integrada por 10 antisociales fue desbaratada tras una investigación de la Policía de Investigaciones y la Fiscalía Metropolitana Oriente. 

Esta agrupación delictual se dedicaba al delito de estafas en la modalidad del cuento del tío, donde engañaban a sus víctimas al hacerse pasar por falsos ejecutivos bancarios en una primera etapa, para luego complementar el fraude con falsos PDI. 

"Los que efectuaban las llamadas a las víctimas eran tres reclusos de la cárcel de La Serena, quienes señalaban ser ejecutivos de banco y advertían de posibles estafas", partió declarando el subprefecto David Castro, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) Metropolitana en conversación con Contigo En La Mañana. 

Ver también: Prisión preventiva para acusados de fatal golpiza en Talcahuano: Habrían “anunciado” agresión por redes sociales

Ahí indicaban que era necesario que ellos lograran resguardar su dinero y bienes, como productos bancarios, por esa razón un funcionario de la PDI o de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) acudiría a su domicilio para "proteger" los bienes.  

El detective agregó que esta organización criminal "tenía información privilegiada, y llamaban a víctimas específicas que mantenían montos elevados en sus cuentas bancarias".

"Era una puesta en escena que duraba días. Incluso entregaban celulares a sus víctimas donde iban hablando y también indicaban el proceso de la investigación y cuando podrían recuperar sus bienes. Luego de unos días les decían que debían concurrir a un cuartel PDI ubicado a cinco horas de sus domicilios y ahí las víctimas se daban cuenta de la estafa", indicó Castro. 

Tras allanar domicilios en Santiago, La Serena e Iquique, se detuvo a siete personas, donde cuatro son hombres y tres mujeres.

"En uno de los domicilios se encontraban 67 millones y en otros 35, lo que demuestra que las víctimas entregaban dinero en efectivo. Estos sujetos compraban con ese dinero propiedades y vehículos de alta gama", cerró el funcionario PDI.