La infancia del Papa estuvo marcada por una inocente romance

Francisco tuvo una infancia tranquila, donde la familia fue su principal apoyo. Su abuela, por ejemplo, y tal como lo relata en una entrevista dada a una radio trasandina, le inculcó la pasión por el catolicismo.

Ernesto Lach, amigo de la infancia y del barrio donde vivía Jorge Mario Bergoglio, recuerda cómo era la infancia del actual sucesor de San Pedro, asegurando que Francisco tenía su corazoncito por el club San Lorenzo, pasión que el mismo Papa ha reconocido hasta el día de hoy.

A su vez, cuando Francisco vivía en el barrio de Flores y tan solo tenía 12 años de edad, se enamoró de su vecina, Amalia Da Monte, una niña de su misma y que ahora cuenta cómo fue esa etapa de su vida con Bergoglio, en un romance que duró algunos meses y donde Jorge Mario se ilusionó con vivir en conjunto con Amalia.

Sergio Rubín, el biógrafo del Papa Francisco, relató un episodio que marcó profundamente la historia de vida de Jorge Mario, ya que en una primaveral tarde, el cura de la iglesia lo atrajo hacía el interior, Bergoglio se confesó y de ahí sintió la vocación de ser un pastor de Dios.