Chagas en Chile: Investigación propone mejoras en tratamiento a miles de personas que viven con la enfermedad
Según registros sanitarios nacionales, la enfermedad generó 261 muertes entre 2007 y 2021. Entre sus propuestas, la indagación evalúa una estrategia para fortalecer la identificación, vinculación y seguimiento de las personas que viven con esta afección.
16.09.2026 / 10:48 Sebastian Leyton
Una investigación chilena caracterizó el impacto sanitario y económico de la enfermedad de Chagas, y evaluó distintas alternativas para fortalecer la atención de las personas que viven con la afección en nuestro país.
Se trata de la publicación “Chagas crónico en Chile: opciones para fortalecer la vinculación y continuidad del cuidado. Una respuesta complementaria a la vigilancia y control vectorial”.
Esta indagación fue encabezada por el Centro de Interés Nacional Sentinet, financiado por el Ministerio de Ciencia a través de ANID Chile, y liderada por Franco Fernández, investigador del Centro y de la Escuela de Gobierno UC.
En Chile, 17.508 personas fueron notificadas con Chagas entre 2007 y 2021, mientras que en ese mismo períodos se registraron 261 muertes directamente atribuibles a la enfermedad.
Los problemas y soluciones que identificó el estudio
En esa línea, si bien el país ha logrado avances importantes en el control de la enfermedad, miles de personas continúan viviendo con una infección crónica que puede permanecer silenciosa durante años y provocar complicaciones cardíacas o digestivas.
Por lo mismo, el estudio una estrategia que combina búsqueda activa en territorios priorizados, vinculación efectiva con los servicios de salud y seguimiento clínico regular.
Según el modelo desarrollado por los investigadores, su implementación podría evitar a los 10 años alrededor de 26 muertes y 447 años de vida saludable perdidos, además de disminuir la progresión hacia las formas más graves de la enfermedad.
A partir de estos resultados, los investigadores proponen fortalecer la ruta de atención de las personas con Chagas, desde su identificación y diagnóstico hasta el seguimiento clínico.
Entre las medidas planteadas se encuentran mejorar la coordinación entre los distintos niveles de atención y establecer criterios para identificar a las personas que requieren seguimiento.
Además de utilizar la información disponible para detectar brechas de atención y comenzar una implementación gradual en territorios priorizados, evaluando sus resultados para ajustar y ampliar la estrategia.
El desafío de acompañar de manera oportuna
“Hoy tenemos un desafío distinto: identificar a las personas que viven con una infección crónica y acompañarlas de manera oportuna para evitar que lleguen a desarrollar complicaciones que pueden ser graves”, señaló Franco Fernández.
La investigación también plantea una oportunidad para aprovechar la información que ya existe en el sistema de salud e identificar a quienes podrían requerir una atención y seguimiento más estrechos.
En ese sentido, añadió que “si logramos conectar mejor esa información (registros del sistema de salud) con la atención y el seguimiento clínico, podemos anticiparnos a las complicaciones y mejorar la continuidad del cuidado de quienes viven con Chagas”.
Discapacidad, productividad y muertes prematuras
Para dimensionar el impacto de la enfermedad, el estudio utilizó los años de vida ajustados por discapacidad (AVAD), un indicador empleado internacionalmente para estimar la carga de distintas enfermedades.
De acuerdo con las estimaciones, el Chagas representó la pérdida de cerca de 9.870 años de vida saludable entre las personas estudiadas.
Por otro lado, el impacto también se refleja en términos económicos: la enfermedad tiene un costo social de $49.650 millones, de los cuales cerca del 78% correspondió a costos indirectos asociados principalmente a discapacidad, pérdida de productividad y muertes prematuras.