Qué es el smishing y por qué el Congreso podría discutir un proyecto para combatirlo

El smishing es un tipo de estafa digital que busca que usuarios entreguen datos o dinero a través de SMS fraudulentos.

Una propuesta de proyecto de ley estaría tomando forma en el Congreso y buscaría introducir una serie de cambios para perseguir de manera más eficaz el smishing, un tipo de estafa en el que delincuentes buscan robar datos o dinero a través de SMS.

De acuerdo a Radio Biobío, la iniciativa propondría sancionar el envío del mensaje fraudulento, incluso antes de consumada la estafa y el perjuicio económico.

¿Qué es el smishing?

En diálogo con CHV Noticias, el doctor en Comunicación y académico de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes, Alejandro Reid, explicó que la palabra proviene de SMS phishing y es “un tipo de estafa digital”.

En simple, a través de smishing, los antisociales buscan “que las personas entreguen sus datos, envíen dinero o se metan en enlaces peligrosos”.

Se trata de un fenómeno que no es nuevo y que ha tenido impacto en Chile. Para ponerlo en perspectiva, el experto advirtió que “uno de cada cuatro usuarios de celulares ha caído en alguna de estas estafas, siendo los adultos mayores los más propensos a caer”.

Lo anterior se suma a que, en opinión del académico, la persecución de este ilícito “tiene su complejidad”: “Hay una red de SMS a nivel mundial; se puede recibir SMS desde el extranjero o desde Chile, y el bloqueo de las URL no es instantáneo. Además, se utilizan plataformas pagadas de envío de mensajería masiva, en la que no se registran los datos de quién envía el mensaje“.

¿Cómo evitar el smishing? Experto da un consejo clave

Por lo anterior, el experto de la Uandes dio una recomendación clave para evitar ser víctima del smishing: “No caer en la urgencia del mensaje”.

Explicó que “el sistema (del delito) está bien diseñado, urge por el pago, el pago parece menor en la plataforma, pero luego se ejecuta un pago mayor”.

También hizo énfasis en poner atención a los ganchos enviados por los delincuentes buscando consumar la estafa. Estos son varios, pero algunos se repiten y pasan por “direcciones de entrega incompletas, partes por circular sin tag, puntos que se vencen, etcétera”.

Sobre el proyecto, Reid concluye que “es interesante la propuesta, sancionar el envío, aunque no logre el objetivo, y perseguir las mafias que hay detrás“.