EXCLUSIVO | “Nada que esconder”: Único detenido por sargento fallecido en Puerto Varas defendió su inocencia
Henry Almonacid entregó por primera vez su testimonio ante un medio de comunicación y aseguró no estar involucrado en la muerte del carabinero Javier Figueroa. “No soy quien para quitarle la vida a alguien”, afirmó.
12.05.2026 / 09:20 Sebastian Leyton
A dos meses de la muerte del sargento segundo Javier Figueroa en Puerto Varas, CHV Noticias conversó en exclusiva con el único detenido por el caso, y quien hoy es indicado como persona de interés en la investigación.
Se trata de Henry Almonacid, quien se encontraba junto a un familiar en el lugar donde el carabinero recibió el impacto de bala. Sin embargo, el hombre aseguró que se había ido de allí cuatro horas antes del supuesto ataque.
“Si una persona dispara a alguien, mínimo que las manos quedan con pólvora, que saben cómo le dispararon”, comenzó apuntando. “¿Le hicieron toma de muestra en sus manos?”, preguntó el periodista Fabián Acevedo.
“A mí me hicieron muestras de todo”, contestó.
Henry es uno de los dos sujetos de interés
Almonacid tiene antecedentes por porte de arma cortante, amenazas a vecinos, denuncias por violencia intrafamiliar y amenazas a carabineros durante un control de identidad.
La noche de la muerte del carabinero estuvo junto a un primo bebiendo en la línea del tren, por eso ambos aparecen como blancos en la indagación de las policías.
Dice que no tiene nada que ocultar y que a las 12 de la noche dejó el lugar que frecuenta con amigos y familiares. Eso quedó registrado en una cámara cuyas imágenes ya fueron reveladas por la PDI. Es la misma zona donde resultó herido el funcionario.
¿Los vecinos pudieron haber alertado?, preguntó el periodista. “No, porque cuando llamaron, dijeron que había ruidos molestos, pero vamos a ver si fue verdad o mentira porque yo estuve como de las diez y media hasta las once y no había nada“.
“No tengo que esconder nada, soy inocente”
El individuo también declaró que los procedimientos de fiscalización a los grupos que constantemente se juntan ahí no eran algo habitual, y que además conocía al sargento Figueroa: “Nunca me llevé ningún problema con él, incluso (…) me aconsejaba”.
“Gracias a Dios no tengo que esconder nada, soy inocente. Soy inocente y lo digo con frente en alto. No tengo la mentalidad como para andar así, no soy quien, como para quitarle la vida a alguien”, sostuvo.