Médico deberá ofrecer a mujer escuchar latidos de feto para abortar: Las críticas al proyecto y la defensa del autor
El proyecto de ley ingresado el pasado 25 de junio ha generado un amplio debate a nivel político. La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, calificó la iniciativa como “una expresión de crueldad”.
15.07.2026 / 11:20 Cristóbal Galleguillos
Un intenso debate político ha surgido en el Congreso tras el ingreso del proyecto de ley “Escucha su corazón”, iniciativa busca obligar al médico a informar y ofrecer la oportunidad de escuchar los latidos del feto antes de una interrupción del embarazo.
Según el sitio web de la Cámara, el proyecto fue ingresado el 25 de junio y sus autores son los diputados Cristóbal Urruticoechea, Chiara Barchiesi, Catalina del Real, Álvaro Jofré, Ximena Ossandón y Claudia Reyes.
Este establece la obligación del médico cirujano de informar si la actividad cardíaca es detectable según la edad gestacional y ofrecer, de manera verbal y directa, la escucha de los latidos mediante los medios técnicos disponibles.
“Establece el deber del médico de informar a la mujer sobre la actividad cardíaca embrionaria o fetal y de ofrecerle la oportunidad de escucharla, en forma previa a la interrupción del embarazo”, resume el documento.
La normativa, además, contempla lo siguiente: “La madre del nonato podrá declinar libremente este ofrecimiento, con todo, el médico deberá negarse a practicar la interrupción del embarazo si es que esa situación se verifica”.
Críticas transversales en el mundo político
Antonia Orellana, exministra de la Mujer, ha sido una de las voces más críticas, acusando que la iniciativa busca entorpecer la ley vigente.
“Lo único que pretenden es entorpecer las tres causales. ¿Por qué? Porque de la redacción del proyecto de ley se desprenden dos caminos. En primer lugar, la mujer que está bajo la situación de tres causales —violación, inviabilidad o riesgo vital— accede a escuchar, y esto puede tener un efecto coercitivo o de mucho dolor psicológico”, señaló en entrevista con BioBioChile.
Orellana añadió que, si no se accede al procedimiento, se suspende la atención, calificando la propuesta de “una expresión de crueldad por parte del diputado Urruticoechea y los parlamentarios que lo apoyan”.
Por otra parte, la exministra Karla Rubilar (RN) también cuestionó el proyecto a través de su cuenta de X. “Voté a favor de las tres causales porque, en los momentos más difíciles, el Estado debe acompañar, no revictimizar. Levantar nuevas barreras desvirtúa la ley, aumenta el sufrimiento y es un grave retroceso”, apuntó.
Voté a favor de las tres causales porque, en los momentos más difíciles, el Estado debe acompañar, no revictimizar. Levantar nuevas barreras desvirtúa la ley, aumenta el sufrimiento y es un grave retroceso.
Más humanidad. https://t.co/W1M61RLpXI— Karla Rubilar Barahona (@KarlaEnAccion) July 15, 2026
En tanto, la diputada Zandra Parisi (PDG) llamó a la cautela: “Como integrante de la Comisión de Salud, creo que este debate debe darse sobre todo con muchísima responsabilidad y empatía”.
Parisi enfatizó que el foco debe estar en el acompañamiento integral, señalando que “más que imponer nuevas exigencias, debemos garantizar que las mujeres y sus familias reciban información completa, un acompañamiento médico, psicológico y social de calidad, respetando la legislación vigente y la realidad de cada caso”.
La defensa del autor del proyecto
El diputado Cristóbal Urruticoechea defendió la iniciativa argumentando que el objetivo es disminuir la tasa de abortos.
En entrevista con CNN Chile, precisó: “El proyecto lo que busca es que la madre tenga que escuchar los latidos, para con eso ojalá tener el consentimiento y no cometer el aborto”.
Respecto a las críticas recibidas, Urruticoechea sostuvo: “Si lo que nosotros queremos con este proyecto no es causar dolor, no es causar daño; muy por el contrario, lo que queremos con este proyecto es disminuir la tasa de abortos en nuestro país”.
El parlamentario concluyó indicando su postura personal: “Si de mí dependiera, el aborto no existiría en Chile”.