Aranceles de Trump a Chile: Qué productos tendrán el gravamen y cuál será el impacto en las industrias
Aunque en conjunto representan una parte relevante de los despachos hacia Estados Unidos, cada producto constituye individualmente una fracción reducida de la canasta exportadora nacional.
27.07.2026 / 14:16 Sebastian Leyton
Fue hace unos días cuando Estados Unidos volvió a tensionar el comercio internacional al imponer nuevos aranceles a las importaciones procedentes de Chile y otros 59 países, desde Europa hasta China e India.
La medida, que incrementará los aranceles del 10% al 12,5% sobre las mercancías que llegan a a ese país, responde a la preocupación de que no se estuviera “haciendo lo suficiente” para combatir el trabajo forzado.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, invocó el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, que rige la aplicación de las normas comerciales estadounidenses en relación con las prácticas que perjudican o restringen el comercio estadounidense.
Los productos afectados por los aranceles
En Chile, la medida alcanzará a envíos como salmón, frutas, vino y manufacturas de madera. En cambio, el cobre y otros insumos minerales estratégicos quedaron fuera del recargo.
Maximiliano Villalobos, investigador del Centro de Estudios Financieros de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes, afirmó que la cifra debe ponerse en perspectiva, ya que estos productos igualmente habrían enfrentado un porcentaje inicial.
“Incluso si Chile hubiera cumplido plenamente con las exigencias de EE.UU., sus productos habrían quedado sujetos a un arancel base de 10%. Por tanto, el costo adicional asociado a esta resolución es de 2,5 puntos porcentuales y no de 12,5 puntos”, explicó.
A lo anterior, se suma la exclusión de materias primas relevantes para la industria, la defensa y el desarrollo tecnológico estadounidense, lo que a juicio de Villalobos “reduce considerablemente” la exposición total del país.
Preocupación por salmones y fruta
Sin embargo, el experto sostiene que el escenario aún puede cambiar, y que el desafío principal del Gobierno será “desplegar una defensa técnica y diplomática” que permita liberar nuevas mercancías.
Para el caso del salmón, el economista aseguró que la oferta chilena es distinta de la producción de Alaska y que no necesariamente compite de forma directa.
Respecto de la fruta, la diferencia de estaciones permite abastecer al mercado norteamericano cuando su disponibilidad interna es menor.
“Es razonable esperar que, mediante una negociación bien sustentada, otros productos puedan incorporarse gradualmente al listado de exenciones”, especuló.
Asimsimo, adelantó que “es plausible esperar que el impacto económico agregado sea acotado. En este contexto, la prioridad inmediata debiera ser negociar la incorporación de la industria salmonera y de las principales exportaciones frutícolas al listado de bienes exentos”.