La historia de Rodrigo Mora, el bombero chileno que removió escombros de las Torres Gemelas y murió como mártir

Rodrigo Mora ayudó en la Zona Cero tras el atentado en Nueva York. Tras guardar implacable secreto sobre el horror vivido en Estados Unidos, el bombero volvió a Chile y en 2006 se convirtió en mártir al morir salvando vidas en un alud en Chiguayante.

Rodrigo Mora González es el nombre del bombero chileno que estaba en Texas realizando una capacitación cuando el 11 de septiembre de 2001 dos aviones impactaron las Torres Gemelas en Nueva York.

Al ver el ataque por televisión, sintió una vocación que no pudo contener: con el uniforme que le regalaron en Estados Unidos se dirigió de inmediato a la zona cero para ofrecer su ayuda.

Pese a los rechazos iniciales por los protocolos de seguridad, insistió hasta ingresar a un cuartel neoyorquino y sumarse como rescatista en la remoción de escombros.

Así se convirtió en uno de los héroes anónimos que arriesgó su vida en el atentado terrorista más mortífero de la historia, representando a Chile en medio del caos global.

El relato de su padre y el desgarrador secreto

Su padre, Pedro Mora, recuerda que su esposa intuyó de inmediato la presencia de Rodrigo en la tragedia: “Te apuesto que nuestro hijo va a estar metido ahí”, le dijo al ver la televisión.

Tras servir exhaustivamente en las ruinas del World Trade Center, Rodrigo regresó a Chile. Sin embargo, guardó un profundo silencio sobre los horrorosos momentos vividos.

Solo confesó una desgarradora frase a su padre: “En la remoción de escombros tomábamos cadáveres que se nos deshacían en las manos“. Luego de eso, pidió nunca más volver a hablar del tema.

Su familia respetó la petición y comprendió el impacto psicológico que el rescate dejó en él. El bombero se llevó consigo los detalles más crudos de esa experiencia a la tumba.

Homenajes y su trágico destino en Chile

De vuelta en Chile, Rodrigo se integró a la Tercera Compañía de Chiguayante. En el lluvioso invierno de julio de 2006, acudió a rescatar a diez personas atrapadas por un derrumbe.

Un colapso del cerro provocó la muerte de siete civiles y tres bomberos, entre ellos Rodrigo Mora, convirtiéndolo en un venerado mártir de la institución tras dar su vida.

Luego de su deceso, la Embajada de Estados Unidos homenajeó a su familia calificándolo de héroe. Un monolito con metal de las Torres Gemelas preserva hoy su invaluable y conmovedor legado.