Traté ser madre a toda costa y la vida me mostró que todo cambia – Parte 3
Mónica y Daniel eran un joven matrimonio que anhelaba convertirse en padres, pero en tres ocasiones ella había tenido pérdidas en sus embarazos y esto comenzó a afectar de a poco la relación entre ambos.
13.01.2015 / 19:47 Rodrigo Lopez
Para Mónica lo más importante era convertirse en madre, ya que ella decía que la vida de una mujer no tenía sentido si no tenía un hijo. El repentino e inesperado embarazo de su hermana Myriam hizo que su martirio se hiciera cada vez más grande, ya que su hermana menor no planeaba el hijo que esperaba.
La vida de Mónica dará un vuelco cuando de manera casual conoció a una niña recién nacida y desde ahí le surgió la idea de adoptarla, pero la vida le tenía otra mala jugada y pocos días después fallecería por problemas de salud. Esto hizo que ambos se separaran y buscaran nuevos rumbos.
Con el tiempo comprendieron que debían estar juntos, y que el destino les tenía preparados una sorpresa que les permitiría ser padres.