Por violentar a quienes se preocupaban por mí terminé siendo maltratada – Parte 3

Adela no quería quedar al cuidado de María en su casa, por lo que terminó siendo tratada de la peor forma en un asilo de ancianos.

Adela vivía junto a su hija y una cuidadora en la comodidad de su hogar. La muchacha que la atendía, María, había sido contratada por su hija. La consideraba ordinaria, de baja calaña. Durante días la discriminó e hizo trabajar mucho más de la cuenta sólo por el prejuicio y maltrato a la joven asistente.

Cansada de esto que decía ser un martirio de ordinariez se fue a vivir a un asilo, donde terminó siendo rudamente castigada por Gloria. Finalmente eso provocó una y otra vez que esta última la golpeara de manera brutal, provocando incluso marcas en la piel, así como la prohibición de verla por parte de su familia.