El miedo de perder a mi hija me llevó a sobreprotegerla

Gilda perdió a su marido de una forma muy dolorosa. Su suicidio a causa de una enfermedad mental generó en ella la obsesión de sobreproteger a su hija. Ella pagará las consecuencias del miedo de su madre.

El temor de Gilda a que su hija padeciera la misma enfermedad mental que llevó a su esposo a quitarse la vida hizo que durante gran parte de su vida le ocultara cosas.

Durante años sufrió por el dolor y el miedo a perderla, la sobreprotegía, le mintió e incluso la expuso a situaciones de las que su Tatiana no lograba comprender cuando creció.

Pablo se suicidó luego que Gilda le pidiera el divorcio. Las cosas no andaban bien y Tatiana debió criarse en la casa de sus tíos, luego de la muerte de su padre. Gilda quedó con un trauma tan fuerte tras la muerte de su esposo que hay temas que no puede tocar.

Tatiana no sabía que su padre sufría de depresión endógena y bipolaridad graves y de la felicidad pasaba a la ira sin mayor preámbulo. Esto llevó a Gilda a sobreproteger a su hija, llevándola al psiquiatra cada semana como rutina.

La enfermedad mental de Pablo comenzó a pesar en Gilda y como trataba a su hija. Pero los sufrimientos se acabaron enfrentando la verdad.