El destino me permitió ayudar a un niño en problemas – Parte 1
Delia llegó a trabajar a la casa de Virginia sin imaginar que el destino le tenía preparada una sorpresa. En ese lugar encontraría doblemente el amor, pero también su vida cambiaría para siempre.
03.05.2017 / 18:25 Default
Delia era una joven que estaba a punto de terminar su carrera de educación diferencial, ella vivía en Santiago y su familia no lo estaba pasando bien en el sur.
Encontró trabajo como asesora del hogar en una casa donde su patrona constantemente la regañaba por ser una mujer tímida, pese a estar a punto de conseguir sus objetivos tuvo que aprender que en la vida todo tiene un precio.
Virginia era la dueña de casa que contrató a Delia, desde un principio ella le contó los problemas que tenía con su marido y que su principal misión en la casa sería cuidar a su hijo menor llamado Luis quien padecía de sordera. La joven rápidamente se encariñó con el niño con quien estableció un lazo mayor que el que él tenía con la madre, hecho que molestó de sobremanera a Virginia.
La joven no imaginó que en esa misma casa el hijo mayor de Virginia sería una gran molestia durante su estadía y que tendría que soportar más de un inconveniente dentro del hogar.
Su buena disposición, humildad y simpatía hicieron que Tomás el esposo de Virginia comenzara a sentir cosas por ella. El sentimiento hacia la joven asesora era mutuo, ambos tenían una linda conexión, además de que ambos se unían porque querían lo mejor para Luisito, el hijo menor. Virginia no soportó el fracaso en su relación con el niño y comenzó a sufrir ataques de ira contra su hijo y esposo. Esto cambiaría para siempre la vida de su familia y con ello la de Delia.