Buscó un hombre que la mantenía y se transformó en la otra – Parte 3

Lidia es arribista y reniega del sacrificio de su madre. Buscó un hombre que la mantenía y se transformó en “la otra”.

Lidia es una estudiante de primer año de secretariado, todavía las mantiene su madre que con mucho esfuerzo le está pagando la carrera, haciendo diferentes trabajos.

Lidia es un poco arribista y sueña con casarse con un hombre adinerado que la saque de la situación humilde en la que vive junto a su familia.

Mario, un profesor del instituto donde estudia se interesó por ella y comenzaron a salir. Se presentó amable y con un gran poder adquisitivo que encandiló a Lidia que reniega de su estrato social, de su barrio e incluso de su familia.

Su familia está pendiente de sus pasos, y no creen que lo que pasa entre ella y Mario. Lidia se fue de la casa a una pensión universitaria pagada por su nuevo pololo.

Teresa es la dueña de la pensión que conoce hace tiempo a Mario. Ella guarda algunos secretos del este hombre que poco apoco está sacado las garras.

Lidia quiere tener un hijo con Mario pero él se niega a toda costa. “Si tienes un hijo ojala Diosito se apiade de él”, le dijo en ese momento.

Pero siguió el noviazgo, y todo empezó a caer en picada, y Lidia se siente dependiente de Mario, quien le dijo la verdad. Ella es la otra, es su amante y que no era la única. Un golpe duro para Lidia que no quiere volver a la casa de su madre.

Lidia tomó la determinación de salir del instituto, pero comenzó a trabajar limpiando una sandwichería, de esta forma gana dinero para solventar sus gastos. Ahora, tomo el peso del sacrificio de su madre y se reconciliaron. Comenzaron una nueva vida.