Jessica y Mario dejaron su baja autoestima para llegar al altar sin importar nada más que su amor

Jessica pensaba que su forma de discapacidad no le permitiría vivir las cosas esenciales de la vida. Debido a un problema en la pierna y luego de quedar con sobrepeso tras sus dos embarazos anteriores, su autoestima bajó de forma radical. Tras ser demandada por Mario, su pareja, porque ella se negaba a casarse. Ella no quería dar el gran paso “por el qué dirán”. Hasta que la pareja realizó su sueño y son un matrimonio feliz.