¡El tiempo está loco! ¿Por qué el estado de la atmósfera cambia tanto en sólo días? - Chilevisión
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¡El tiempo está loco! ¿Por qué el estado de la atmósfera cambia tanto en sólo días?

En menos de una semana pasamos de las lluvias a las heladas, y luego a un calor infernal para volver al frío. Aquí están las respuestas que necesitas saber.

Jueves 28 de mayo de 2020 | 01:34

"Cambia lo superficial, cambia también lo profundo…" ¡Paren! ¿Qué pasa con el tiempo? Bueno, Mercedes Sosa, lo mencionó en la segunda estrofa de su iónica canción: "Cambia el clima con los años, cambia el pastor su rebaño…”.

"Cambia el clima con los años", de esto tenemos tema para rato y pucha que es cierto. Pero me detengo en esta parte porque muchos me han preguntado por los bruscos cambios del tiempo que hemos sufrido en las últimas semanas.

Les refresco la memoria: El fin de semana antepasado sufrimos una ola de calor. Luego, a mediados de semana, tuvimos precipitaciones. Después pasamos a la mañana más fría del año. Y como si no fuera suficiente, entramos en otra ola de calor, la octava del año ¡la tercera de mayo!

Ahora se nubló y tenemos precipitaciones en la puerta a partir de este viernes. Entonces, usaré la clásica pregunta que más nos hacen: ¿Son normales estos cambios?.

Una de las cosas hermosas de la atmósfera es su oscilación e incertidumbre. Pero estos cambios son más normales de lo que uno cree y los podemos ver todas las semanas. Lo que sucede es que en nuestro día a día estamos atentos a necesidades más inmediatas y no a cómo cambia el tiempo.

Pero ¿qué sucede que cambia tanto? Para entenderlo, es necesario comprender el concepto de una onda, para ejemplificarlo me refiero a algo más parecido a una ola, que sube y que baja, o algo que llega y que pasa. Para eso vean la siguiente lámina:

Ondas de este mismo tipo podemos encontrar en la naturaleza, así como las olas del mar, o las que suceden día a día en el choque de masas de aire que cruzan sobre nosotros. Son grandes oscilaciones que transportan toneladas de aire cálido y frío de un lugar a otro. En el hemisferio sur se vería similar a la imagen que sigue, en donde el aire cálido se desplaza hacia el sur, con mayor facilidad (flechas rojas) en los momentos que la onda se mueve hacia el sur (o hacia abajo) y, a la inversa, cuando la onda se mueve hacia el norte (hacia arriba) facilita el transporte de aire frío de sur a norte (flechas azules).

Ahora, compliquemos un poco esta explicación y coloquemos un observador en esta onda, y lo mostraré con una estrella. Y apliquemos un movimiento a las ondas en el sentido de la flecha morada, o sea, imaginen mover sólo la línea negra hacia la derecha y la estrella queda fija. ¿Qué vería el personaje?

Lo primero que sentiría es que recibe aire caliente desde el norte (desde arriba por la flecha roja) y, cuando pase a la otra parte de la onda, sentirá la llegada del aire frío (desde abajo por la flecha azul).

Estas oscilaciones entre aire cálido y frío suceden todo el tiempo, por eso tenemos días de calor y luego, fríos.

Y agreguemos un ingrediente más. En la línea negra, la onda que divide el aire cálido del norte y el frío del sur, en la parte derecha se forman los sistemas frontales, o sea las perturbaciones que nos dejan las lluvias. Por eso, después de una lluvia por sistema frontal, siempre hace mucho frío. Lo destaco en la imagen como una nube en borde celeste.

Y ahora, la prueba definitiva. ¿Cómo se ve esto en el satélite? voy a utilizar la imagen de la lluvia del pasado 20 de mayo.

Si aún no puedes verlo bien, destaquemos las masas de aire. En color azul/morado se ve el aire frío, y entre verde y naranja se distingue el aire más cálido. Lo marcaré con una línea azul

Las grandes masas de aire, en la zona de la línea celeste, se mueven de Oeste a Este, por lo que los cambios de temperaturas entre días cálidos a fríos, fríos a cálidos, y así sucesivamente, son normales. ¿Por qué tan extremos? Eso ya es harina de otro costal y pronto lo explicaremos.

Por Eduardo Sáez Brito