Alfredo Lamadrid y el camino del 9 al 11

La superstición y el marketing fueron las claves para abrir el camino hacia una nueva era del canal.

Alfredo Lamadrid se le conoce por ser serio, estoico, hasta malhumorado, pero también su nombre se repite en la historia de este canal por innovar en formatos y traer a la cultura televisiva local, por ejemplo, los matinales. 

Fue también quien quiso partir de cero. 

“Yo planteé que era bueno cambiar de número por una tontera: superstición, ya que ese número 9 estaba despreciado en el mercado, entonces había que hacer otro canal para ofrecer al público”, dijo. 

“Cuando yo llegué al canal no había ningún aviso, sólo promociones y cosas de ese tipo”. Para eso entonces, creó una fórmula inédita y arriesgada: “Yo me di la tarea de que teníamos que estar donde los otros canales no estuvieran y por eso nace el matinal y por eso nace 525 Líneas: transmitíamos cuando nadie más transmitía”