El silencio de Caracas: Fiscal de Iquique asegura que Venezuela no entrega información del Tren de Aragua

Raúl Arancibia reconoce que la colaboración policial y judicial con el del país gobernado por Nicolás Maduro es igual a cero, lo que dificulta las investigaciones en contra de esta “corporación del crimen que tiene distintas líneas de negocios”. Al mismo tiempo, hizo un alcance a la magistrada del máximo tribunal que la semana pasada acogió la extradición de “Satanás”, uno de los miembros más sanguinarios de la banda de tinte transnacional. “Yo creo que la ministra de la Suprema no conoce (...) la gravedad de esta organización criminal (...) si ella (...) tuviese el conocimiento absoluto de eso, yo estoy seguro que pensaría diferente". Una historia donde coinciden homicidios, secuestros y mutilaciones, la revela CHV Noticias.

Miércoles 1 de febrero de 2023 | 07:59

Para nadie es un misterio que el crimen organizado venezolano -y su figura gris, el Tren de Aragua- se ha convertido en la bestia negra para las instituciones a cargo de la persecución penal en Chile. No solo por su crueldad y versatilidad criminal, sino también por la rapidez con que sus miembros se adaptan y controlan territorios. La banda con tintes transnacionales y dedicada a una pluralidad de delitos, entre otros el tráfico de armas y migrantes con fines de explotación sexual, secuestro, extorsión, sicariato y mutilaciones, tiene su centro de operaciones en la macrozona norte. También regenta “negocios” en Santiago y Valparaíso, prostituyendo a menores de edad traídas desde Colombia o Venezuela. Las estadísticas de criminalidad en Iquique, por ejemplo, revelan que en lo que va corrido de 2023 se han cometido 11 homicidios. Proyectado de aquí a fin de año, existe una alta probabilidad que supere a los 56 ocurridos en 2022. Eso sin contar que recientemente fueron detenidos 18 venezolanos ligados a la organización con una cifra similar en Arica. Esto es solo uno de los tantos aspectos que la organización ha desplegado en el país. Sin embargo, para las autoridades nacionales hay un elemento que hace todo cuesta arriba: la falta de colaboración desde Venezuela. Fundamentalmente para identificar a los delincuentes, quienes ingresan ilegalmente por la zona  norte y al ser detenidos pueden entregar cualquier identidad y así esconder su prontuario en el extranjero. En entrevista con CHV Noticias, el fiscal regional de Tarapacá, Raúl Arancibia, reconoce la dificultad de no contar con la coordinación internacional “para atacar organizaciones como estas (...) una corporación del crimen con distintas líneas de negocios”. Arancibia se queja: “Lamentablemente esa coordinación de información no ha sido posible con el estado venezolano. No tenemos respuesta a nuestros requerimientos, de ubicación o de establecer la verdadera identidad de determinadas personas y eso perjudica las investigaciones”, aseguró dejando un velo de crítica a la autoridad gubernamental. Agregó que la colaboración permitiría establecer mejores mecanismos de análisis y, solo como un ejemplo, obtener huellas digitales y el grado de peligrosidad, aceleraría los procedimientos investigativos. La geografía en la macrozona norte, acota Arancibia, le ha permitido al Tren de Aragua imponer sus reglas de entrada, salida, tipos de tráfico que se pueden o no realizar y sanciones al mejor estilo de la mafia mexicana. Y explica: "El punto de ingreso por donde entran armas, personas, todo está allá, la frontera está allá, en la frontera de Tarapacá con Bolivia (...). Es una frontera tremendamente vulnerable y este movimiento, instalación es un valor muy importante para la organización criminal. Imagínese lo que es controlar la entrada y salida de un país, prácticamente, y con todo tipo de actividades. En consecuencia, creemos, no tenemos que esperar que llegue (a Santiago):  hay que atacarla allá".

Si supiera…

La semana pasada la ministra instructora de la Corte Suprema, María Cristina Gajardo (experta en Derecho Laboral), acogió la solicitud de extradición solicitada por la justicia venezolana, en contra del Hernán Landaeta Garloti, alias Satanás, uno de los miembros de mayor peligrosidad del Tren de Aragua en Chile. De muestra un botón: grabó uno de sus homicidios y fue detenido cuando intentaba huir del país. En su hoja criminal en suelo nacional constan -entre otros- delitos de homicidio, secuestro, mutilaciones. Landaeta Garloti está formalizado y de ser condenado en Chile es altamente probable que la sumatoria de penas lo dejará tras las rejas hasta su muerte. La Fiscalía Nacional, durante los alegatos del juicio de extradición, solicitó que antes de que sea enviado a Venezuela, cumpla primero las sanciones penales en Chile. Sin embargo, Gajardo estimó que al no existir una sentencia firme, es mejor que purgue cárcel en su país de origen, donde es acusado de matar a un policía. Actualmente, Satanás se encuentra en prisión preventiva y el fallo de primera instancia dictado por la magistrada, no dejó del todo claro si debía esperar la decisión en libertad antes de ser subido al avión que lo llevará primero a Caracas y luego a la zona de Aragua. En todo caso, la fiscalía apeló. "Yo creo que la ministra de la Suprema no conoce la verdadera trascendencia, ni la gravedad de esta organización criminal y sus miembros. Si ella realmente tuviese el conocimiento absoluto de eso, yo estoy seguro que pensaría diferente", se lamentó. La decisión final está en manos de la Segunda Sala (Penal) del máximo tribunal que puede confirmar la decisión de Gajardo o bien revocarla. Como sea, Satanás podrá vivir en una cárcel chilena o bien en otra, en las tierras donde nació Andrés Bello. Por cierto, siempre en su propio infierno.  

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