Ucrania y Rusia: El Regreso de la Guerra Fría

Entre la injusticia y un conflicto que bordea el colapso, ¿será posible encontrar la paz?

El horror que dejó Chernóbil

Camino preocupado por la ciudad de Prypiat a solo 5 minutos de Chernóbil. Siento una extraña sensación, un escalofrío que me recorre intensamente. Reflexiono en los niveles de radiación, ¿qué pasaría si accidentalmente respiro material radioactivo o si mi ropa o mi piel entran en contacto con la radioactividad?.

Recorro atemorizado los vestigios de esta ciudad fantasma que fue evacuada en 1986 en 48 horas y sin previo aviso. Me cuentan que se les dijo a sus 55 mil habitantes que en 24 a 48 horas podrían regresar. Todo quedó exactamente igual a como la dejaron sus habitantes.

Atravieso sus calles y edificios y la visión resulta impactante. Pienso en la famosa interrogante: ¿que pasaría si los humanos desaparecieran del planeta?, ¿que pasaría si ciudades enteras fueran súbitamente abandonadas?

Al día siguiente de la explosión, Prytiat despertó como un día cualquiera. Sin embargo, me detallan que decenas de sus habitantes padecían intensos dolores de cabezas, sentían un sabor metálico en sus bocas y fuego en los ojos, sufrían de tos y vómitos incontrolables.

Un día en Prykiat equivaldría, meses después de la explosión, a estar expuestos 50 años a una radiación normal de rayos solares en una ciudad cualquiera. Cientos de animales domésticos murieron. Los peces del rio fueron inmediatamente contaminados, la lluvia contuvo por decenas de años, partículas radioactivas acumuladas en las nubes. Los árboles y las plantas se quemaron.

JORGE SAID

El horror que dejó Chernóbil