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    14/01/2014 | 16:50

    Sarah y Antonio

    Sara es adoptada y desde temprana edad se le catalogó como niña problema. Su rabia contra sus padres y la rivalidad con su hermano la trajeron a "Padres Lejanos"

    Sarah y Antonio

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    Antonio Del Río es un hombre mayor, muy dominante. Junto a su mujer adoptaron a dos niños luego de saber que nunca podrían ser padres. 

    Su relación con Sara ha sido muy difícil ya que él dice que siempre ha sido una chica problemática, violenta y agresiva. Le preocupa muchísimo cómo será la vida de su hija cuando él ya no esté para ayudarla. Teme por su futuro y seguridad.

    Antonio siente que jamás ha hecho diferencias entre sus hijos y que Sara es demasiado egoísta y celosa. Cree que ha hecho todo lo que ha podido con ella, y que en este momento está preparado para darle una nueva y última oportunidad.

    Sarah Del Río fue adoptada cuando tenía 2 años en Melilla. Ella no conoce a sus padres biológicos y no sabe por qué le abandonaron. Sólo sabe (aunque tampoco está convencida) que la tuvieron en la cárcel de Melilla y que eran árabes.

    Sarah define como una chica caprichosa, que hace lo que quiere y que de alguna u otra forma siempre obtiene lo que quiere.

    Cree que sus padres quieren más a su hermano que a ella, ya que siente que le hacen mayores demostraciones de cariño y confianza. Ella se ve como la oveja negra de la familia. La última mierda de la casa. Porque para sus padres su hermano es el perfecto.

    PROBLEMÁTICA FAMILIAR

    Desde que le adoptaron Sara siempre ha sido una chica muy problemática. Con 7 años vivía en Bélmez con sus padres y su hermano. Se tuvieron que ir del pueblo porque ella ya empezaba a dar muestras de un comportamiento muy agresivo.

    Le pegaba a los maestros, a los niños y robaba a los padres. De hecho con 7 años ya fumaba (tabaco).

    A los 11 años la llevaron a ella y a su hermano a un centro terapéutico por un problema con la adopción. Sus padres gastaron mucho dinero en abogados para intentar sacarlos pero sólo consiguieron sacar a su hermano, porque su comportamiento era mejor. Sara recuerda ese episodio como una traición de sus padres.

    Desde entonces salía y entraba constantemente de los centros de menores y en su casa la situación era insoportable. Sarah comenzó a consumir drogas y alcohol de forma incontrolable.

    La relación con su hermano se volvió cada vez más agresiva lo que hacía que se dividiera la familia, Sara descargó toda su ira en contra de su madre y padre.

     

     

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